09 Mai 2014

Por primera vez, el Estado francés deberá pagar por un caso de violencia de género

El Estado francés ha sido condenado por “falta grave” en el caso de una mujer fallecida por violencia de género en 2007,  por no haber adoptado las medidas necesarias para evitar el crimen. La Administración francesa, según una sentencia pionera en el país emitida ayer,deberápagar 150.000 euros a los familiares de la víctima. Según se refleja en la sentencia, la mujer acudió en varias ocasiones a comisaría para denunciar que estaba siendo acosada por su expareja, pero los agentes hicieron caso omiso y no establecieron ninguna medida de protección.

Los hechos ocurrieron el 23 de marzo de 2007, cuando Audrey Vella fue asesinada por su expareja, Hervé Vincent Sully, quien le asestó nueve puñaladas. Dos años más tarde, Sully fue condenado a 25 años de prisión. Pero los familiares de Audrey siguieron insistiendo en los tribunales por considerar que la muerte podría haberse evitado.

En esta sentencia pionera, emitida ayer, el Tribunal de Gran Instancia de Paris considera que existe una responsabilidad de la administración por un “fracaso repetido de gendarmería”. El caso, según los jueces, evidencia “la incapacidad del servicio público de la justicia para cumplir con al misión fundamental de proteger a los ciudadanos”. Los magistrados recuerdan, además, que “la violencia contra la mujer es una prioridad nacional”.

El caso de Audrey es la crónica de una muerte anunciada.  En enero de 2006, la joven, que era madre de una niña de siete años, acudió a comisaría para denunciar que recibía golpes y amanazas de su excompañero, de manera repetida. Unos meses después, en octubre, presentó una nueva denuncia por amenazas, y sólo unos días más tarde, se presentó de nuevo ante los agentes, esta vez acompañada por su hermana, que también estaba siendo acosada.

De hecho, según publica el diario Le Monde, mientras las mujeresestaban poniendo la denuncia, ésta recibió nueve llamadas y mensajes de texto amenazantes. En ninguna de estas ocasiones, Audrey recibió protección. Ella, en cambio, siguió insistiendo en los malos tratos que recibía diariamente. Lo hizo el 23 de noviembre, día en que recibió 83 llamadas y 19 mensajes con insultos que presentó ante los policías.

Los datos son de escándalo. Según se demuestra en los informes policiales, entre octubre de 2006 y marzo de 2007, mes en que fue asesinada, Hervé Vincent Sully llamó 352 veces a su exnovia y en este tiempo le dejó también 168 mensajes acosándola.

A pesar de las evidencias de violencia de género, la policía únicamente cursó una petición a la compañía telefónica para comprobar la identidad del autor de las llamadas. Pero la compañía cometió un error en la transmisión de los dígitos y se decidió cerrar la investigación.

El tribunal determina que la inacción de la policía y la “sensación de impunidad” dio lugar a una “violencia más grave”, que acabó con la muerte de la joven. El año pasado, 121 mujeres fueron asesinadas en Francia por sus parejas o exparejas, 53 menos que el año anterior. En nuestro país, 24 mujeres han muerto víctimas de violencia de género, según el balance del ministerio de Sanidad.

http://noticias.lainformacion.com/mundo/por-primera-vez-el-estado-frances-debera-pagar-por-un-caso-de-violencia-de-genero_ERUyTJ9P99RQqH0ol8vkb7/